He sucumbido (un poquito) a la vanidad.
Al principio de este blog, en un alarde de rebeldía e independencia, de querer romper moldes, de ir a contracorriente, dije
"no tengo la más mínima intención de promocionar esto...".
Como en cualquier caso, lo que si quiero es mantener la coherencia (o al menos eso intento) de lo que digo o escribo, he de reconocer que desde el principio me apetecía estar localizable en la web. Pero no había manera. Lo conseguí fácilmente en
Yahoo pero
Google es más "duro". Requiere que alguien ponga tu página en su página.
Así que, para poder satisfacer ese puntito vanidoso, he colocado un enlace en un par de sitios.
Eso si, tengo muy claro que no voy a ir metiendo enlaces por doquier, a diestro y siniestro, aqui y allá, (que peliculero, que soy), puesto que tambien me gusta el aire intimista, de una pequeña "comunidad" de lectores.
Ha sido dicho y hecho. Esta mañana me he buscado en
Google y voilá!.
Ya estoy ahí !! Ubedí errante ha empezado a asomarse al océano de la blogosfera.
Etiquetas: Reflexiones, Sobre el propio blog